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Entrevista | M Ángeles Urda Anguita - by @claudiaferrersebastia

  • 31 may
  • 5 min de lectura

Os dejo la preciosa entrevista que ha publicado @claudiaferrersebastia en su blog sobre El tercer encuentro, mi faceta de escritora y mucho más.

Muy agradecida por compartir su espacio conmigo.



Queridos lectores,

Hoy tenemos una entrevista muy interesante.

La autora de hoy se llama M Ángeles Urda y tiene mucho que decir, comenzamos con la entrevista:


El tercer encuentro habla de un amor que desafía normas sociales muy rígidas. ¿Qué fue lo primero que quisiste cuestionar con esta historia?

Más que cuestionar algo concreto, me interesaba llevar una relación sentimental al límite dentro de la vida de los personajes. Explorar hasta dónde pueden llegar cuando lo que sienten entra en conflicto con lo que se espera de ellos. Quería que el lector pudiera reconocerse, o al menos comprender, esas situaciones incómodas o no normativas que, aunque no siempre se nombran, forman parte de la experiencia humana.


María y Fernando pertenecen a mundos opuestos. ¿Te interesaba explorar justamente esa idea de que el amor aparece donde “no debería”?

Me interesaba precisamente eso: darles a mis personajes la posibilidad de vivir un amor intenso y verdadero en un contexto donde, a ojos de muchos, no debería darse. En su caso, la diferencia de edad y la distancia social generan ese conflicto, pero en el fondo la novela plantea algo más esencial: que el amor puede surgir en cualquier circunstancia y que solo quienes lo viven desde dentro pueden entender por qué funciona (o por qué no). Lo que sucede fuera, las opiniones o los juicios, quedan en un segundo plano frente a la experiencia real de la pareja.


La novela está ambientada a finales del siglo XX, un momento muy distinto emocionalmente al actual. ¿Qué te atraía de esa época para contar esta historia?

En realidad, esta novela comenzó a escribirse hace más de treinta años y quedó, literalmente, guardada en una caja de zapatos.

Ese es el motivo por el que está ambientada a finales del siglo XX. Al retomarla, sentí que debía respetar ese contexto, porque no solo forma parte de la historia, sino también de la manera en que los personajes sienten, deciden y se relacionan. Hace treinta años, emocional y socialmente, muchas cosas eran distintas, y esa diferencia también marca la novela.


La diferencia de edad entre los protagonistas rompe muchos prejuicios. ¿Te interesaba incomodar al lector o más bien invitarlo a observar sin juzgar?

Más que incomodar, mi intención era conmover. El verdadero reto estaba en conseguir que el lector pudiera amar esta historia y a sus personajes incluso partiendo de una premisa que, en muchos casos, genera prejuicio. Me interesaba que la emoción estuviera por encima del juicio, que el lector se dejara llevar por lo que ocurre entre ellos antes de decidir qué pensar. Porque, al final, el amor tiene esa capacidad de desbordar incluso nuestras propias ideas previas.


¿Qué tiene Fernando que hace que María decida arriesgarlo todo? Y al contrario: ¿qué despierta María en Fernando que quizá él ya creía perdido?

Ambos se encuentran en un momento vital que favorece el cambio, y eso abre la puerta a que la relación exista. María admira profundamente a Fernando, sobre todo en el plano intelectual, y esa admiración se transforma en una decisión valiente: arriesgarlo todo por lo que siente. Fernando, por su parte, encuentra en María algo que creía perdido: la pasión, la espontaneidad, la posibilidad de volver a sentirse vivo y deseado. Es, en cierto modo, una segunda oportunidad emocional que no esperaba.


Además de novelista, trabajas vinculada al ámbito social y de las organizaciones.

Trabajar en el Tercer Sector ha sido, sin duda, una de las experiencias más valiosas de mi vida profesional. Estar en contacto constante con realidades diversas te obliga a mirar más allá de lo evidente, a entender que cada persona vive desde circunstancias muy distintas. Creo que eso se traduce en una mayor empatía a la hora de escribir: en una forma de observar a los personajes sin juzgarlos, entendiendo que casi nada es completamente blanco o negro. No hay vidas perfectas, pero sí muchas posibilidades de cambio.


¿Qué tipo de debate te gustaría que los lectores tuvieran después de terminar El tercer encuentro?

Me gustaría que el lector se haga preguntas más que encontrar respuestas cerradas. Que se plantee hasta qué punto somos libres de construir nuestro propio destino, o si existen amores que solo pueden comprenderse desde dentro. También me interesa esa tensión entre la pasión y sus consecuencias: si el amor, cuando es intenso, puede llegar a justificar incluso el dolor, o si hay límites que no deberían cruzarse.


¿Qué parte de ti quedó escondida dentro de María? ¿Y qué parte de ti entiende profundamente a Fernando?

María tiene mucho de mí en su manera de sentir y de posicionarse ante la vida, aunque es más osada de lo que yo probablemente sería. A través de ella exploro decisiones que nacen del impulso y del deseo. En Fernando, en cambio, reconozco algo distinto: entiendo profundamente su necesidad de volver a sentirse amado y amante, de recuperar una parte de sí mismo que creía perdida. Esa búsqueda, más silenciosa, también me resulta muy cercana.


¿Te interesaba mostrar que el amor también puede ser contradictorio, incómodo y moralmente ambiguo?

Más que centrarme en la ambigüedad moral, me interesaba mostrar la fuerza del amor. Esa capacidad que tiene de transformar, de abrir posibilidades, de hacer que lo que parecía imposible deje de serlo. El amor puede ser incómodo, sí, pero también profundamente revelador. Y desde la pasión, muchas veces, las personas se atreven a vivir de una manera que no creían posible.


¿Cuál fue el momento en que supiste cómo iba a terminar la historia?

No partía de una hoja de ruta cerrada. El final fue apareciendo de forma natural, a medida que avanzaba la historia y los personajes tomaban sus propias decisiones. En cierto modo, sentí que María y Fernando marcaban el camino, y que ese desenlace era el único coherente con quiénes eran y con todo lo que habían vivido.


Para cerrar esta entrevista, te dejo este espacio libre para que compartas un mensaje personal con los lectores. Si lo deseas, puedes acompañarlo con una fotografía tuya como autor y la imagen de tu libro, además de los enlaces de compra, sinopsis o redes sociales donde puedan encontrarte.

Alrededor de la novela he querido crear un pequeño universo que amplíe la experiencia de lectura. A través de mi web (https://www.mangelesurda.com/) el lector puede acceder a contenidos que acompañan la historia: desde una lista de Spotify pensada como banda sonora emocional, hasta los lugares en los que se sitúan las escenas, tanto reales como inspirados. La idea es que El tercer encuentro no se quede solo en el papel, sino que pueda vivirse también desde otros sentidos y acompañar al lector más allá de la lectura.


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